El Gobierno lanzó una inesperada bombita con el anuncio de que se permitirá la apertura de cuentas en dólares en estas tierras de control de cambio. A muchos les brillaron los ojos, pero no se trata de una autorización para que los bancos en Venezuela gerencien la apertura de cuentas en el exterior como se hacía antes de que el torniquete a las divisas llegara en 2003 para quedarse, sino de una nueva modalidad en que se pueden abrir cuentas a través de bancos estatales y privados, pero que serán custodiadas por el Banco Central.

Como el dólar no puede circular libremente en Venezuela, estas cuentas pueden recibir los dólares provenientes de la liquidación de títulos de deuda denominados en moneda extranjera -mejor conocidos como bonos tanto de la República como de Pdvsa- y desde allí se pueden realizar transferencias al extranjero. Incluso pagarán un pequeño rendimiento en dólares, aclararon en días recientes voceros del Banco Central. Una ganga.

De esa manera, quienes estén interesados en pedir dólares a través del Sitme pueden abrir cuentas en Venezuela para completar la solicitud, lo que le facilita la vida a quienes habían pensando en la necesidad de viajar para poder abrir una cuenta en el exterior, un requisito menos para un trámite engorroso con muchas exigencias, esperas y dificultades.

Pero, el asunto está en que se tratará de una cuenta en dólares en un país con un control de cambio. No cualquiera, sino un control de cambio que acumula nueve años y contando, de manera que si usted tuviera la necesidad o el deseo de realizar un retiro de esa cuenta aquí en el país, tendría que recibir su dinero convertido a bolívares al tipo de cambio oficial. Sí, a 4,3 bolívares por dólar. Ni más ni menos.

Así que por, no decir más, se trata por lo menos de una alternativa de doble filo. Si el dinero permanece adentro del banco tendrá un valor, si sale de allí tendrá otro.

El convenio cambiario que permitió esta innovación, mercadeada por el Gobierno como una flexibilización del control de cambio, también permite ahora que los exportadores depositen en esas cuentas hasta 5% de sus ingresos en divisas, de manera que podrán vender esa porción de los dólares a una tasa de 5,3 bolívares, superior al tipo de cambio oficialísimo de 4,3 bolívares. Nada mal para Pdvsa, que aporta más de 95% de los dólares que ingresan a la economía y a la que cada vez el Gobierno le ata más la soga al cuello con la postergación de una necesaria devaluación.

En fin. El dilema está planteado. ¿Abrir o no abrir la cuenta? Depende de sus necesidades. Si va a pedir dólares a Cadivi o el Sitme, o tiene en su poder un bono de deuda que está por vencerse y no tiene cuenta en el exterior, ésta es una buena alternativa. Pero si va a viajar, abra otra y úsela como mecanismo de ahorro lejos de la garra del Estado.

@mariannaparraga

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