¡OK! ¡Aquí les tengo una facilita! y perdonen el tono de regaño, pero Mercurio está retrógrado y está gritando. Así que para evitar confusiones y malosentendidos voy a ser lo suficientemente explícita como para que Mercurio no los confunda y en nombre de todas las mujeres les voy a dar una pequeña lista de cosas que deben hacer cuando estamos enfermas; digamos… Una virosis, un gripón, un súper dolor de espalda. Esta lista también se aplica para cosas que esperamos y humanamente necesitamos que hagan.

La más importante: consiéntannos. No hay nada como el cariño para hacermos sentir seguras y que nos ayude a auyentar los miedos. Somos dramáticas ¡¿qué podemos hacer?!, se nos alborotan los miedos cuando se nos bajan las defensas. Un abrazo de vez en cuando, un cariñito en el brazo, una caricia en el cabello. Necesitamos sentirnos mimadas.

Cada cierto tiempo, pasen revista. Dense una vueltica por el cuarto -¿cómo te sientes, baby? Una llamadita, un texto. No tienen por qué estar las 24 horas del día al pie de la cama, solo necesitamos que estén pendientes.

Por lo menos uno de los días del reposo, no nos permitan acercarnos a la cocina. Llévennos agüita, calienten la comida o pídanla, para que ni el frío de la nevera ni el helado piso puedan empeorar nuestra condición.

Tengan algo dulce a la mano para ofrecernos en caso de extrema mingonería.

Y finalmente amapúchennos una vez más.

Si guapearon hasta el final, su adorada está recuperadísima y se ganaron esos puntos con todas las de la ley, es imperativo que recuerden que no se valen retroactivos. Está terminantemente prohibido reclamar con retraso. Me explico: Independientemente de cómo se repartan las tareas del hogar, de si la balanza está más inclinada hacia a un lado que del otro; al momento de paro forzado, no estamos en capacidad de atender nuestras responsabilidades. Ustedes son nuestros segundos al bate… ¡Destáquense!

@glindaneva

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