Chanel en La Habana (¡Aunque usted no lo crea!)

No, no se trata de un capítulo de Ripley’s… Chanel en La Habana, Cuba. Un gran capítulo en la historia que nuevamente pone a la moda como gran motor de cambios, nuevas intenciones políticas y el único mecanismo capaz de llevar de paz y estilo.

En el epicentro del comunismo, la represión y los años de estrictas medidas económicas este desfile viene a ser un nuevo aire de revolución, así lo aseguraban los mismos habitantes de La Habana.

El increíble montaje que reunió a lo mejor del jet set internacional en la Habana fue idea de otro gran dictador de tendencias, Karl Lagerfeld, un káiser que tiene como única arma su creatividad e ingenio.

De esta manera, fue como Karl consiguió instalar un desfile digno de una película surrealista en el corazón de Cuba y mostrar looks de pasarela que valen más que el PIB de toda esa nación. La gran protagonista de la noche fue la brasilera Giselle Bundchen.

Todo esto ocurrió en el icónico Paseo del Prado. Esta vez, Karl no necesitó muchos gastos de utilería pues aunque ya no había sorprendidos con sus shows en el Grand Palais de París, en esta oportunidad los carros vintage de los 50’s, los mojitos y las coloridas fachadas de los edificios, hicieron posible un sueño de glamour y moda en Cuba.

Incluso Tony Castro, nieto del que no debe ser nombrado, aseguró para la prensa internacional “que era un verdadero honor que Cuba haya sido la sede del desfile”.

Guayaberas, boinas (que son tan francesas como cubanas), sombreros Panamá, Cadillacs y mucho chá chá fueron parte de esta increíble velada.