Nuestro estado de ánimo influye 100% en el estado de ánimo de quienes nos rodean y nuestros hijos son los primeros afectados, positiva o negativamente. Padres cansados, malhumorados, preocupados, frustrados, transmiten estos sentimientos a sus hijos, quienes pueden comenzar a reflejar el mismo malestar.

La presidenta de la Sociedad Española de Psicología Positiva, Marisa Salanova, asegura que alcanzar o mantener un estado de bienestar requiere un esfuerzo constante y que “debemos obligarnos a hacerlo”.

“Para alcanzar la felicidad o el bienestar es necesario hacer un esfuerzo proactivo constante para favorecer las emociones positivas”.

A continuación algunas actividades cotidianas que nos ayudarán a lograrlo:
1- Antes de acostarnos, pensar en 3 aspectos positivos que hayan ocurrido durante el día.
2- Sonreír frente al espejo por la mañana.
3- Buscar un espacio durante el día solo para nosotros y realizar actividades que nos satisfagan.
4- Ser amables.
5- Sonreír mucho, aunque no tengamos deseos de hacerlo.
6- Practicar algún ejercicio que nos guste, que nos divierta.
7- Llevar una alimentación equilibrada.
8- Practicar nuestras fortalezas: el coraje, la humanidad, la justicia, etc.
9- Mejorar las relaciones sociales: intercambiar experiencias, cuidar de los demás.
10- Mantener un pensamiento positivo: enfocarnos en la solución y no en el problema, hablar siempre en positivo.
11- Establecernos metas: que sean accesibles, coherentes con nuestros valores y conectadas entre sí.
12- Trabajar nuestro nivel de resiliencia (capacidad para sobreponernos a períodos de dolor emocional y traumas) ante los cambios, para poder afrontar las situaciones cotidianas con una mejor disponibilidad a extraer algo positivo.

Practicando estas recomendaciones lograremos alcanzar un estado de bienestar que favorecerá:
a. La atracción social.
b. La simpatía y el apego a los demás.
c. Servirá para recuperar y codificar mejor los recuerdos.
d. Ampliar el campo visual y el foco atencional.
e. Generar pensamientos positivos.
f. Favorecer la curiosidad y las relaciones sociales.
g. Mejorar la valoración de los demás y de uno mismo.
h. Incrementar nuestra salud cardiovascular.

“La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante” Antonio Gala.

@PadresAlLimite

Fuente: Psicologia Granollers @Psicogranollers

COMPARTIR

WordPress Appliance - Powered by TurnKey Linux