Ser inmigrante y no morir en el intento

Vivir en un país que no es el tuyo no es fácil, pero tampoco es imposible. Si yo lo logré, estoy segura de que tú también puedes hacerlo, solo tienes que proponértelo y verás cómo en unos años la vida en ese país que al principio parecía hostil y raro vuelve a tener sentido, y quién quita que hasta llegues a amarlo como yo amo al mío.

Aquí les dejo 4 tips para hacer la adaptación más fácil y no morir en el intento:

  • Propóntelo: El día que me fui de mí país me propuse ser feliz y empezar de nuevo. Para mí era una oportunidad de reinventarme, de crecer como persona (esposa, mamá, hija, estudiante), en fin, una aventura en donde nadie me conocía y podía ser yo misma, versión mejorada.
  • Aprende el idioma lo más que puedas: Para mí es indispensable aprender el idioma de tu nuevo país, hay cursos en todos lados, de todos los niveles y hasta gratis en las iglesias. Te cierras las puertas si no te comunicas con la sociedad en donde vives y por ende te predestinas a ser infeliz.
  • Aprende la cultura y respétala: Nada más bonito e importante para pertenecer y ser feliz en tu nuevo país que formar parte de la sociedad. Respeta la forma en que actúan, sus leyes, como se visten, como comen, los días feriados, etc. Tú eres el que debe acostumbrarse a esta nueva cultura y seguirla… nunca tratar de traer la cultura de tu país de origen al nuevo y esperar que el mismo actúe como tal.
  • Haz amigos nativos de tu nuevo país: Nada te hará sentir más en casa que tener amigos, y sí, puede ser que los consideres extraños al principio. Pero créeme cuando te digo que los amigos que hagas de otras culturas traerán mucho más que una simple amistad a tu vida. Es una manera de ver y entender la vida desde otro punto de vista, solo pueden aportar cosas positivas a la tuya, ¿no crees?

Y lo más importante, y de lo que nunca debes olvidarte, es de dónde vienes, es tan importante como saber a dónde vas. Yo soy latina y eso no me lo quita nadie, aparte de todos estos tips que siempre apliqué (y sigo aplicando btw), nunca dejé mi esencia de lado. Amo mi idioma, mi cultura y ese humor latino que nos caracteriza… En fin, amo ser venezolana.